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jueves, 9 de agosto de 2012

Lena Hades



Lena Hades (2 de octubre de 1959) es una pintora y escritora rusa. Su obra fundamental son los cuadros del ciclo "Así habló Zaratustra" (Also sprach Zarathustra), dedicado al libro "Así habló Zaratustra de Nietzsche". El Instituto de Filosofía de Academia de Ciencias Rusa publicó en 2004 la obra de Nietzsche "Así habló Zaratustra" en ruso y alemán con 20 reproducciónes de los cuadros del ciclo de Lena Hades Así habló Zaratustra. Es la primera publicación científica y artística simultáneamente. En el libro hay también artículos de grandes historiadores del arte Jean-Christophe Ammann, Aleksander Jakimovitch, Olga Yushkova.









De esa producción artística inspirada por la obra de Nietzsche se muestran a continuación 24 cuadros de su ciclo “Así habló Zaratustra” (ciclo que  incluyó más de 30 representaciones pictóricas).

En el caso de los cuadros que llevan algún pasaje del “Also sprach Zarathustra” escrito en alemán,se coloca la respectiva traducción  en color amarillo y el capítulo del libro donde se ubica el texto citado.




LENA HADES. “Herde” (rebaño), 1996. 80 x 100 cm, Óleo sobre lienzo.


“¡Ningún pastor y un solo rebaño! Todos quieren lo mismo, todos son iguales: quien tiene sentimientos distintos marcha voluntariamente al manicomio.”

(F.N., Así habló Zaratustra, Prólogo § 5).







LENA HADES. “Throne” (trono). 1996, 80 x 100 cm. Óleo sobre lienzo. De la colección del Museo de Arte Contemporáneo de Moscú.

“Todos quieren llegar al trono: su demencia consiste en creer – ¡que la felicidad se sienta en el trono! Con frecuencia es el fango el que se sienta en el trono – y también a menudo el trono se sienta en el fango.”

(F.N., Así habló Zaratustra, parte I: “Del nuevo ídolo”).







LENA HADES. “Markt” (mercado), 1996, 100 x 100 cm, Óleo sobre lienzo.

“Donde acaba la soledad, allí comienza el mercado; y donde comienza el mercado, allí comienzan también el ruido de los grandes comediantes y el zumbido de las moscas venenosas.”

(F.N., Así habló Zaratustra, parte I: “De las moscas del mercado”).





LENA HADES. “Incipit Zarathustra”. 1997, 120 x 170 cm. Óleo sobre lienzo, collage.




LENA HADES. “Fuerfluesse” (ríos de fuego), 1997. Óleo sobre lienzo, 137 X 177 cm. Colección privada.


“Si alguna vez jugué a los dados con los dioses sobre la divina mesa de la tierra, de tal manera que la tierra tembló y se resquebrajó y arrojó resoplando ríos de fuego…”

(F.N., Así habló Zaratustra, parte III: “Los siete sellos (O: La canción «Sí y Amén »), § 3”).




 LENA HADES. “Zarathustra und Zwerg” (Zaratustra y el enano), 1997. Óleo sobre lienzo, 137 x 177 cm.


  LENA HADES. "Adler und Schlange" (águila y serpiente), 1997. Óleo sobre lienzo, 137 x 177 cm.



LENA HADES. “Dionysos”. 1997. Óleo sobre lienzo, 137 x 177 cm.

“Yo os digo: es preciso tener todavía caos dentro de sí para poder dar a luz una estrella danzarina. Yo os digo: vosotros tenéis todavía caos dentro de vosotros.”

(F.N., Así habló Zaratustra, prólogo, § 4).





LENA HADES. “Casas”. 1997. Óleo sobre lienzo, 90 x 110 cm. Colección privada.

“El amarillo intenso y el rojo ardiente: eso es lo que mi gusto quiere, – él mezcla sangre con todos los colores. Mas quien blanquea su casa me delata un alma blanqueada”.

(F.N., Así habló Zaratustra, parte III: “Del espíritu de la pesadez”, § 2)



 LENA HADES. “Sandkörnchen” (granos de arena). 1996. Óleo sobre Lienzo. Colección privada

“Redondos, justos y bondadosos son unos con otros, así como son redondos, justos y bondadosos los granitos de arena con los granitos de arena.”

(F.N., Así habló Zaratustra, parte III: “De la virtud empequeñecedora”, § 2)





LENA HADES. “Staat” (Estado), 1996. Pintura al óleo, collage, red. Fragmento de la pintura.
“Estado llamo yo al lugar donde todos, buenos y malos, son bebedores de venenos: Estado, al lugar en que todos, buenos y malos, se pierden a sí mismos: Estado, al lugar donde el lento suicidio de todos – se llama «la vida»”.

(F.N., Así habló Zaratustra, parte I: “Del nuevo ídolo”).




 LENA HADES. "Zeugen" (testigos), 1996. 80 x 100 cm, Óleo sobre lienzo.


“Invitáis a un testigo cuando queréis hablar bien de vosotros mismos; y una vez que lo habéis inducido a pensar bien de vosotros también vosotros mismos pensáis bien de vosotros.”

(F.N., Así habló Zaratustra, parte I: “Del amor al prójimo”).


 LENA HADES. “Blindheit” (ceguera), 1996. Óleo sobre lienzo, 90 x 110 cm.



“Y la ceguera del ciego y su buscar y tantear deben seguir dando testimonio del poder del sol al que miró – ¿sabíais ya esto?”

(F.N., Así habló Zaratustra, parte II: “De los sabios famosos”).


 LENA HADES. “Krank sind sie immer” (enfermos están siempre). 1996. Óleo sobre lienzo, collage. 80 x 100 cm.
“¡Ved, pues, a esos superfluos! Enfermos están siempre, vomitan su bilis y lo llaman periódico. Se devoran unos a otros y ni siquiera pueden digerirse.”

(F.N., Así habló Zaratustra, parte I: “Del nuevo ídolo”).





LENA HADES. “Ihr seid keine adler…” (No sois águilas…). 1996. Óleo sobre lienzo, 90 x 110 cm.
"No sois águilas: por ello no habéis experimentado tampoco la felicidad que hay en el terror del espíritu. Y quien no es pájaro no debe hacer su nido sobre abismos.”

(F.N., Así habló Zaratustra, parte II: “De los sabios famosos”).



 LENA HADES. “Mit angelruten an suempfen” (con cañas de pescar en pantano). 1996. Pintura al óleo, 100 x 100 cm.

“O se sientan durante el día, con cañas de pescar, junto a ciénagas, y con ello se creen profundos; ¡mas a quien pesca allí donde no hay peces, yo ni siquiera lo llamo superficial!”

(F.N., Así habló Zaratustra, parte III: “De los apóstatas”, § 2).



LENA HADES. “Schreibe mit blut…” (escribe con sangre…), 1996. Óleo sobre lienzo, 80 x 100 cm.

“De todo lo escrito yo amo sólo aquello que alguien escribe con su sangre. Escribe tú con sangre: y te darás cuenta de que la sangre es espíritu.”

(F.N., Así habló Zaratustra, parte I: “Del leer y el escribir”).





LENA HADES. “Gedachte Gedanken” (pensamientos pensados), 1996. 80 x 100 cm. Óleo sobre lienzo.
“Semejantes a quienes se paran en la calle y miran boquiabiertos a la gente que pasa: así aguardan también ellos y miran boquiabiertos a los pensamientos que otros han pensado.”

(F.N., Así habló Zaratustra, parte II: “De los doctos”).



 LENA HADES. “Sumpfe” (Pantano), 1996. 80 x 100 cm. Óleo sobre lienzo.

“Y también hay quienes se sientan en su charca y hablan así desde el cañaveral: «Virtud – es sentarse en silencio en la charca.»”

(F.N., Así habló Zaratustra, parte II: “De los virtuosos”)







LENA HADES. “Muedigkeit” (Cansancio), 1995. 70 x 90 cm, Óleo sobre lienzo.

“Ahí están los tuberculosos del alma: apenas han nacido y ya han comenzado a morir, y anhelan doctrinas de fatiga y de renuncia.”


(F.N., Así habló Zaratustra, parte I: “De los predicadores de la muerte”)



 LENA HADES. “Strohhalm” (pajilla), 1996. 100 x 100cm, óleo sobre lienzo. De la colección del Museo de Arte Contemporáneo de Moscú.

“O: extienden la mano hacia las confituras y, al hacerlo, se burlan de su niñería: penden de esa caña de paja que es su vida y se burlan de seguir todavía pendientes de una caña de paja.”

(F.N., Así habló Zaratustra, parte I: “De los predicadores de la muerte”)





LENA HADES. “Affen” (monos), 1996, 80 x 100 cm, Óleo sobre lienzo.

“¡Vedlos trepar, esos ágiles monos! Trepan unos por encima de otros, y así se arrastran al fango y a la profundidad.”

(F.N., Así habló Zaratustra, parte I: “Del nuevo ídolo”).




LENA HADES. “Lobpreisungen der Tugend” (alabanzas de la virtud). 1996, 80 x 100 cm. Óleo sobre Lienzo.


“Sus rodillas adoran siempre, y sus manos son alabanzas de la virtud, pero su corazón nada sabe de ello.”

(F.N., Así habló Zaratustra, parte II: “De los virtuosos”).


LENA HADES. “Mumien” (momias), 1997. 90 x 110 cm. Óleo sobre lienzo.

“De momias se enamoran unos, otros, de fantasmas; y ambos son igualmente enemigos de toda carne y de toda sangre – ¡oh, cómo repugnan ambos a mi gusto! Pues yo amo la sangre.”

(F.N., Así habló Zaratustra, parte III: “Del espíritu de la pesadez”, § 2).




Muchos se ha opinado y debatido acerca de la obra de Nietszche ,en particular sobre esta obra "Así habló Zaratustra", se citan frases, párrafos,aún sin haber leído una sola línea de su libros;se lo idolatra, se lo defenestra,se lo ensalza, se lo glorifica,se lo subestima ...lo cierto es que sus ideas siguen tan vigentes y contemporáneas en nuestro tiempo. 

Para descargar el texto completo  "Así hablo Zaratustra" pueden ir aquí: Así habló Zaratustra

Quien ha comentado sus libros,su obra, su filosofía  ha sido el escritor Jorge Luis Borges quien en un artículo para La Nación por el año 1944 expuso una memorable reflexión de la cual extraigo una cita que pueden consultar en el enlace debajo que encierra en gran medida lo vertido por muchísimos autores al respecto y arroja varias ideas de interpretación en torno a l propósito de "Así habló Zaratustra", su estilo, su género, su retórica.

" Todo se explica, creo, a la luz de los párrafos anteriores. El tono inapelable, apodíctico, los infundados anatemas, los énfasis, la ambigüedad, la preocupación moral (mucho sabemos de la ética del Superhombre, nada absolutamente de su literatura o su metafísica), las repeticiones, la sintaxis arcaica, la deliberada omisión de toda referencia a otros libros, las soluciones de continuidad, la soberbia, la monotonía, las metáforas, la pompa verbal; tales anomalías de Zarathustra dejan de serlo, en cuanto recordamos el extraño género literario a que pertenece. ¿Qué diríamos de alguien que reprobara una adivinanza porque es obscura, o la tragedia de Macbeth porque mueve a terror y a piedad? Diríamos que ignora qué cosa es una adivinanza o una tragedia. Nosotros, sin embargo, solemos incurrir ante Zarathustra en un error análogo. A veces lo juzgamos como si fuera un libro dialéctico; otras, como si fuera un poema, un ejercicio desdichado o feliz de noble prosa bíblica. Olvidamos, propendemos siempre a olvidar el enorme propósito del autor:  la composición de un libro sagrado. Un evangelio que se leyera con la piedad con que los evangelios se leen.
Friedrich Wilhelm Nietzsche, antiguo profesor de filología en las aulas helvéticas, se creyó el apóstol, o fundador, de la religión del Retorno; esperó que el secreto porvenir la enriquecería de prodigios, de venturas, de adversidades, de mártires, de teólogos, de heresiarcas, de entusiasmos, de dogmas, de bibliotecas. No razonó, afirmó; sabía que remotos apologistas vindicarían cada una de sus palabras. Condescendió a un libro más pobre que él; presintió que otros suplirían lo que él callaba. No se rebajó a la tarea servil de nombrar a sus precursores; tampoco los versículos del Corán enumeran las fuentes que alimentaron su lúcido caudal. No declinó la ambigüedad; prodigó voluntarias contradicciones para que el porvenir las reconciliara. Butler, en The fair haven, dice irónicamente que los evangelios contienen «la tiniebla y el fulgor de Rembrandt, o el dorado crepúsculo de los venecianos, el perder y el hallar, y la infinita libertad de la sombra»; Nietzsche buscó esa libertad para Zarathustra. Interpretado así todos sus «defectos» se justifican.
El futuro es interminable. Quienes hablan de Nietzsche sin comprenderlo, quienes confunden su ética individual con la ninguna ética del nazismo, pueden encender otra guerra, en la que perezcan todos los libros del orbe occidental, salvo el enigmático Zarathustra, que fatalmente, quién sabe en qué naciones y en qué dialectos, ascenderá a libro sagrado.
 Muchas generaciones han formulado el Eterno Retorno; Nietzsche fue el primero que lo sintió como una trágica certidumbre y que forjó con él una ética de la felicidad valedera.

Jorge Luis Borges, La Nación octubre de 1944
fuente: www.nietzscheana.com.ar/

Para quienes poseen una dificultad para leer o desean escuchar la versión en audio del texto en el siguiente video se puede escuchar la obra de F.Nietzsche "Así habló Zaratustra" texto completo  en Audiolibro






Versión en PDF para leer en línea y descarga en: Nietzsche. Así habló Zaratustra.PDF

Opción para escuchar y descargar 



  Ir a descargar

Fuente del audio: www.ivoox.com/

viernes, 3 de agosto de 2012

Desalmadas



Desalmadas I

Aristóteles sabía lo que decía:
—La hembra es como un macho deforme. Le falta un elemento esencial: el alma.
Las artes plásticas eran reinos prohibidos a los seres sin alma.
En el siglo dieciséis, había en Bolonia quinientos veinticuatro pintores y
una pintora.
En el siglo diecisiete, en la Academia de París había cuatrocientos treinta y
cinco pintores y quince pintoras, todas esposas o hijas de los pintores.
En el siglo diecinueve, Suzanne Valadon fue verdulera, acróbata de circo y modelo de Toulouse-Lautrec. Usaba corsés hechos de zanahorias y compartía su estudio con una cabra. A nadie sorprendió que ella fuera la primera artista que se atrevió a pintar hombres desnudos. Tenía que ser una chiflada.
Erasmo de Rotterdam sabía lo que decía:
—Una mujer es siempre mujer, es decir: loca.

Eduardo Galeano 
en Espejos Una historia casi universal


Suzanne Valadon



Desnudo con colcha de rayas, 1922

Habitación azul,1923

A continuación un extracto de una reseña biográfica que pueden consultar completa Aquí 

SUZANNE VALADON 1865-1938
Marie-Clémentine Valadon, nació en Bourg de Bessines (Limoges) como hija de Madeleine, madre soltera que se traslada a París afincándose en el barrio de Montmartre. Allí creció casi abandonada dedicándose a cualquier trabajo eventual con el que pudiera mantenerse. Así, además de  recadera, fue modistilla, planchadora y lavandera.

 A los 15 años, estando en el antiguo "Cabaret de los Asesinos", (después "Lapin Agile"), al que su dueña Adèle, la dejaba entrar y ayudar a servir en las mesas mientras oía cantar y tocar la guitarra, uno de los clientes le propuso trabajar como acróbata de circo, dada su buena constitución. Se trataba del "Cirque Molier", que había sido instalado con enorme éxito en la Place de Pigalle. La noche siguiente, Marie, vestida con un falda descolorida de gasa y lentejuelas, actuó por primera vez bajo la carpa como auxiliar de acróbatas. Luego será amazona, y finalmente  trapecista, hasta que una caída que estuvo a punto de costarle la vida, terminó con aquella aventura circense. Recordará después como terminada la representación, acudía al bar del establecimiento vestida con un maillot rosa y su falda de oropel, para recibir a los admiradores y sus felicitaciones. Recordará como allí vio por primera vez a los pintores como Degas, Forain, Willette, Léandre o Toulouse-Lautrec, para el que traían un taburete especial.  Otra profesión ocasional muy frecuente entre las jovencitas de las clases más pobres de Montmartre, fue la que en cierto modo le haría cambiar su vida y pasar a la historia, al iniciarse como modelo de artistas a los 16 años. Su rostro y su figura, vestida o desnuda, sirvió como referencia para las obras de grandes pintores de la época, además de los citados, Puvis de Chavannes, Renoir y Zandomeneghi.




Bosque Sagrado amado por las Artes y las Musas. 1884
La obra para la que Marie-Clémentine poso para todos los personajes




Marie, también conocida como "la bellísima Marie" o "la terrible Marie" vive en la rue Poteau, y al primer taller que asistirá como modelo en 1882, se encontraba en la rue de Mont-Cenis, el del viejo maestro Puvis de Chavannes del que se burlaban los pintores más jóvenes de Montmartre, porque pintaba temas mitológicos, llenos de venus y apolos coronados de guirnaldas y laureles. Marie poso para todos personajes de su "Bosque Sagrado amado por las Artes y las Musas" fechado en 1884. A pesar de sus años, pintor y modelo mantuvieron durante algún tiempo una relación que iría más allá de la puramente profesional.

Degas conoció a Marie por mediación de su amigo el escultor Bartholomé, para el que posiblemente había posado. Degás al ver los dibujos que la joven promesa le presentó en su taller, no solo fue el primero en animarla a pintar, sino que también compro uno de sus dibujos a sanguina que enmarcó y colocó en su salón. Aunque es fácil pensar que Valadon sirvió de modelo para alguno de los muchos desnudos del maestro, no tenemos confirmación de que así fuera. Sí se sabe no obstante, que Degas le escribía esporádicas notas afectuosas, interesándose por ella y pidiéndole que lo visitara y le mostrase sus trabajos. Degas dejó una fuerte influencia en el estilo y la temática de muchos de sus dibujos y pasteles ejecutados hacia 1900

(...)
Independiente, bohemia, libertina, mentirosa y bebedora empedernida. Se cuenta que muchas noches, al volver de sus sesiones de trabajo y de divertirse con algunos amigos por las tabernas del viejo Montmartre, encontraba en su puerta un ramito de flores con una nota de Lautrec que decía: "Vale por unos vasos de absenta".


Gula de beber o La bebedora, 1887-88 Valadon pintada por Lautrec


Las juergas que montaba Lautrec en su estudio eran tan sonadas y famosas como abundantes las bebidas alcohólicas y los cócteles que el mismo preparaba. A más de una de ellas debió acudir la bella vecina, la modelo que tiempo después contaría cómo en el transcurso de una de estas reuniones, presenció una de las situaciones más  violentas que recuerda. En medio del bullicio de la fiesta .....entró un hombre con una máscara rota y con una pesada tela enrollada bajo el brazo, la extendió en un rincón apartado aunque bien iluminado, y extrañamente esperó a que alguien le prestase alguna atención. Nadie le decía nada. Se sentó un rato, vigilaba las miradas y no intervino en conversación alguna. Después, cansado de esperar, volvió a enrollar su obra y se marchó por donde había venido sin articular palabra. Era el pelirrojo pintor holandés, Vincent van Gogh hermano de Théo, recién llegado a Paris, que había conocido a Lautrec y sus amigos en el Taller de Cormon en marzo de 1886.


Polvos de arroz, 1887
Valadon pintada por T.Lautrec
Valadon pintora

Pero aún queda por desvelar el mayor secreto de Marie. Incentivada por el trabajo de todos aquellos grandes pintores para los que posaba, cuyas técnicas observaba diariamente, empezó a sentir el deseo de hacerlo ella misma. Según se cuenta fue Renoir el primero en descubrir su afición a la pintura en 1885, cuando un día que tardaba en llegar al jardin del taller de la Rue Chevalier-de-la-Barre donde trabajaba,  decidió ir a buscarla y la encontró terminando un boceto de un niño lavándose. Al ver a Renoir, intenta esconderlo tras una alacena, y el pintor, tras quitárselo y mirarlo detenidamente le reprochó que quisiera ocultarlo, añadiendo que estaba perdiendo el tiempo posando como modelo. A parte de esto no hizo nada más por ayudarla. 


Suzanne Valadon modelo de Renoir 1883
El baile en Bougival

Sus primeros dibujos los presentó a Degas, quien tenía fama de apoyar a los jóvenes artistas, y así los valoró en gran manera, se los comentó y le dio consejos, añadiendo que era una artista y debía proseguir en su empeño de ser pintora. 
A Toulouse-Lautrec tal vez el pintor a quien más admiró, también le ocultó su afición hasta que un día en su estudio casualmente encontró traspapelados algunos dibujos suyos. Su sorpresa fue tal que enseguida los colocó en la pared y cada vez que algún compañero venía a visitarlo, le preguntaba si sabía de quienes eran, citando a Steilen, Willette o incluso al propio Degas. A partir de entonces, aprobando su decisión de ser pintora, con todo el sarcasmo que le caracterizaba, le sugirió su nombre "artístico". Un nombre que sólo podría ser el de "Suzanne" habida cuenta de que "había posado desnuda para todos los (pintores) viejos de Paris". Es así como Marie-Clementina Valadon, paso a ser "Suzanne Valadon".
Se dice que trabajó durante trece años en sus óleos antes de enseñarlos públicamente. Hizo su primera exposición individual en 1915, y obtuvo un éxito rotundo tanto comercial como de crítica. Su obra, compuesta por retratos, paisajes y desnudos, pletórica de colores brillantes y vigorosos, ha sido clasificada como postimpresionista y fauvista. 
Valadon murió en 1938 y a su funeral acudieron grandes personajes de la comunidad artística de París incluyendo a Picasso, Georges Braque y André Derain. Su tumba está en el cementerio de St.Ouen Seine-St.Denis de Paris.




Desnudo por Suzanne Valadon

Fuente del extracto de la reseña: Suzanne Valadon