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domingo, 1 de junio de 2014

"El árbol" de Juan Carlos Onetti


Adaptación del cuento
Parcial de Dirección III (Universidad del Cine)


Pibas Chorras from Pablo Arellano Spataro on Vimeo.

Actúan:
Luciana Dorfman
Agustina Ferrari
Camila Calderón
Daniel Korgi
Diego Henao Trip
Martín Molina
Pablo Arellano 
Indio
Fotografía y cámara:
Diego Henao Trip
Maquillaje:
Adela Gurdián
Guión y Dirección:
Pablo Arellano Spataro


El árbol de Juan Carlos Onetti

Cuando aquella mañana de cielo feliz, la muchacha, violín en mano, llamó a la puerta de la casita jardín de los Risi, un hombre de paisano, un poco mulato, abrió de un tirón y la obligó a pasar.

- Póngase contra la pared y apóyese en las manos.
Mientras obedecía, la muchacha tuvo tiempo de pasar un vistazo por la cara de la sirvienta de Fide que estaba blanca, moviendo las manos sobre el vientre, emparedada por otros dos monos que se turnaban para apresurar preguntas o mezclaban las interrogaciones con la vieja técnica tan aprendida, tan puesta a prueba. 

Los tres hombres en mangas de camisa y sudando, fingiendo premura e importancia.
El portero cacheó a la muchacha y detuvo la congénita insolencia de las manos en los senos y las nalgas.

- Limpia, dijo. Ahora abra el violín.
- El estuche.
- Sí, doctora. El estuche del violín.
Ella había escondido los papelitos celestes que le había prestado anoche la mujer de Fide, entre un si bemol y un pizzicato. Pero al fin aparecieron.

Era una lista de nombres de sentenciados a muerte que tal ves aún sigan vivos.
- ¿Y esto? - preguntó el primero, con aire sobrador, buscando meter en la luz atenuada de la mañana una expresión de amenaza inteligente.

La sirvienta de los Fide repetía:
- No, ya le dije. Los trajo ayer a casa. No sé dónde está. Ya le dije. No avisó por teléfono ni lo vi. Ya le dije. No sé dónde está. Ya le dije.
- Y usted ahora se va al jardín con el mocoso - le dijo el hombre a la muchacha. Y nada de macanas que no empezamos todavía.

Así que ella abrió la puerta vidriera y en el pequeño jardín respiró el aroma de la tierra húmeda y el olor del verano, agrupados en el gran árbol solitario.
Bob estaba despatarrado, allá arriba, en las ramas más altas.
- Traé la pelota que está allá en el fondo - dijo Bob.
La pelota estaba a dos metros contra el muro gris de la divisoria. Era de goma, grande y parecía estar pintada con gajos de todos los colores.

La muchacha tiró la pelota al niño y el niño a ella, y así siguieron, riendo los dos. Ahora se oía a la sirvienta de los Fide, a veces gritaba, otras lloraba. Las voces gruesas de los hombres se entreveraban, se alzaban y se alejaban.
- No sé. Ya le dije. No sé nada.

El golpe de un bofetón y un insulto. El niño continuaba ignorante y riendo, ella sonreía, mirándolo, mostrándole la cara, la pelota iba y venía, rodaba brillosa y alegre sobre la tierra que interrumpían algunos puñados de pasto.

Jugaban y la muchacha estaba segura de no estar allí, de soñar los subibajas de la pelota. No había hombres dentro de la casa acosando a la sirvienta de Fide, no existía la amenaza del pronto encierro, el interrogatorio, la tortura. Miraba la pared húmeda que rodeaba el jardín, pensaba en la posibilidad de saltar, la de huir del sueño, de quebrar la pesadilla.

No había en el mundo otra cosa que el jardín escuálido, el vaivén de la pelota, la alegría del niño a cuyos padres estaban matando en otro lejano inimaginable lugar, país, continente...

Era necesario seguir jugando con el niño, sentir que la pelota le golpeaba la barriga, lanzarla de vuelta.

El niño, puro y sencillo, tan cerca de la casa y el horror; el niño, lo único que subsistía de los padres en aquel momento y ella tenía que ser padre y madre mientras durara la pesadilla infinita, las voces groseras en la casa, la risa nerviosa del chico en el árbol.
Porque si prolongaba sin pausa el monótono juego, ambos quedarían apartados del tiempo, nunca rozados por la suciedad del mundo.



miércoles, 6 de noviembre de 2013

Las gordas y gordos onettianos

Entre ayer y hoy hice un recorrido por la TV y excepcionalmente fuera de Canal "a",la TV pública, Canal Encuentros y algunas señales de cable, el resto se dedica a programas que van desde noticiarios, Realitys Shows, crónicas de chimentos de la farándula u otros del mismo tenor  y temáticas en donde la violencia ejercida desde la pantalla va desde comentarios, opiniones, expresiones de violencia verbal,  simbólica, agresiones entre los mismos participantes periodistas-actores llamados panelistas, opinadores ,etc.

Hubo recientemente una discusión entre el actor Alfredo Casero, excelente humorista y actor de comedias que protagoniza uno de las diarias ficciones titulada "Farsantes" y entre otro actor de experiencia en telenovelas ,unitarios y teatro : el actor Nico Vásquez.

El enfrentamiento parece ser que fue por un saludo del actor Nico Vásquez a Casero por llamarlo algo así como: -¿Qué hacés gordito?.-

Esto fue lo que desató el enojo del ex protagonista del legendario programa Cha -Cha movilizando a presión de los periodistas que explicara y ampliara el entredicho.
Casero finalmente minimizó el hecho pero aclaró que lo que le molestó fuera que en el saludo el calificativo "gordito" puesto que era un mote ofensivo, discriminatorio tal como pueden ser otros apelativos como : negro, puto, judío, etc.

En otro programa de noticias de la farándula a propósito de comentar sobre este episodio ocurrido entre el dime-direte entre Casero y Vásquez la conductora Roccasalvo comenta que "...eso está muy mal de usar  "gordo" como calificativo aún si hubiese sido en forma cariñosa..." sin recordar (la falta de memoria en la TV no es algo desconocido),que en otra oportunidad la misma se refirió a otra periodista en modo amenazante diciéndole en público, en pantalla:"...te voy a hacer adelgazar esos 30 kilos de más que tenés....)

Al final de la entrada se encuentran los videos a los que se hace referencia 

Hoy anduve mascullando una idea de crear una columna cuyo eje temático fuera :La lectura de los Medios.
Creo que es materia de preocupación y ocupación no sólo de la familia, sino de la escuela, la educación, analizar y debatir estos temas que tienen que ver cómo se manipula y tergiversa la información, cómo se miente en la TV, cómo se falta a los valores de la ètica y responsabilidad como periodistas y comunicadores sociales en los medios además de la violencia que se ejerce durante todo el tiempo en la mayoría de los medios.

En breve  estimo que le daré formato o formará parte del blog.


Por lo pronto ver televisión me remite a la literatura , el arte y, recordé las pinturas de la artista estadounidense Beryl Cook (bastante coloridas por cierto) y que vienen al dedillo en contraposición para ilustrar unos fragmentos  del relato sombrío de la primera novela de Juan Carlos Onetti : "El pozo" en donde ya se perfilarían esos protagonistas oscuros, desolados, grises, marginales,envueltos en una soledad tremenda  de la narrativa onettiana en el cual aparece el personaje de la "gorda" relacionada a un ambiente de prostitución, calificada de forma peyorativa, descripta con cualidades que la estigmatizan.


Beryl Cook

Fragmentos de El pozo de Juan Carlos Onetti.
(...)
Hace un rato me estaba paseando por el cuarto y se me ocurrió de golpe que lo veía por primera vez. Hay dos catres, sillas despatarradas y sin asiento, diarios tostados de sol, viejos de meses, clavados en la ventana en lugar de los vidrios. 
Me paseaba con medio cuerpo desnudo, aburrido de estar tirado, desde mediodía, soplando el maldito calor que junta el techo y que ahora, siempre en las tardes, derrama adentro de la pieza. Caminaba con las manos atrás, oyendo golpear las zapatillas en las baldosas, oliéndome alternativamente cada una de las axilas. Movía la cabeza de un lado a otro, aspirando, y esto me hacía crecer, yo lo sentía, una mueca de asco en la cara. La barbilla, sin afeitar, me rozaba los hombros. 
Recuerdo que, antes que nada, evoqué una cosa sencilla. Una prostituta me mostraba el hombro izquierdo, enrojecido, con la piel a punto de rajarse, 
diciendo: 
—“Date cuenta el serán hijos de perra. Vienen veinte por día y ninguno se afeita”. 
Era una mujer chica, con unos dedos alargados en las puntas, y lo decía sin indignarse, sin levantar la voz, en el mismo tono mimoso con que saludaba al abrir la puerta. No puedo acordarme de la cara; veo nada más que el hombro irritado por las barbas que se le habían estado frotando, siempre en ese hombro, nunca en el derecho, la piel colorada y la mano de dedos finos señalándola. 
Después me puse a mirar por la ventana, distraído, buscando descubrir cómo era la cara de la prostituta. Las gentes del patio me resultaron más repugnantes que nunca. Estaban, como siempre, la mujer gorda lavando en la pileta, rezongando sobre la vida y el almacenero, mientras el hombre tomaba mate agachado, con el pañuelo blanco y amarillo colgándole frente al pecho.


(...)No sé si hace más o menos de un año. Fue en los días en que terminaba el juicio, creo que estaban por dictar sentencia. Todavía estaba empleado en el diario y me iba por las noches al “Internacional”, en Juan Carlos Gómez, cerca del puerto. Es un bodegón oscuro, desagradable, con marineros y mujeres. 
Mujeres para marineros, gordas de piel marrón, grasientas, que tienen que sentarse con las piernas separadas y se ríen de los hombres que no entienden el idioma, sacudiéndose, una mano de uñas negras desparramada en el pañuelo de colorinches que les rodea el pescuezo. Porque cuello tienen los niños y las doncellas. 
Se ríen de los hombres rubios, siempre borrachos que tararean canciones incomprensibles, hipando, agarrados a las manos de las mujeronas sucias. Contra la pared del fondo se extienden las mesas de los malevos, atentos y melancólicos, el pucho en la boca, comentando la noche y otras noches viejas que a veces aparecen, en el aserrín fangoso, casi siempre, en cuanto el tiempo es de lluvia y los muros se ahuecan y encierran como el viento de una bodega.(...)

Beryl Cook

Esa noche le dije que nunca me iría con ella pagándole, era demasiado linda para eso, tan distinta de todas aquellas mujeres gordas y espesas. 
—Mujeres para marineros; y yo, gracias a dios... 
La voz del muchacho en el plano, cuando decía “¡Cheerio!” con el medio litro en el aire, era también de mujer. 
¿Qué podía pensar ella? Por otra parte, es posible que yo no haya sido sincero y le haya dicho aquello porque sí, como una broma. Pero Ester encogió los hombros haciendo una mueca cínica, sin relación alguna con sus brazos, una mueca que descubriría repentinamente, como un secreto de familia guardado con tenacidad, su parentesco con las mujeres de piel oscura que se reían balancéandose en las sillas. 
—¡Vamos, m’hijo! Si me viste cara de otaria...Desde entonces me propuse tenerla gratis. No le hablaba nunca de eso, no le pedí nada. Cuando ella me invitaba a salir, movía la cabeza con aire triste.
(...)

Beryl Cook

Hubo un mensaje que lanzara mi juventud a la vida; estaba hecho con palabras de desafío y confianza. Se lo debe haber tragado el agua como a las botellas de los náufragos. Hace un par de años que creí haber encontrado la felicidad. Pensaba haber llegado a un escepticismo casi absoluto y estaba seguro de que me bastaría comer todos los días, no andar desnudo, fumar y leer algún libro de vez en cuando para ser feliz. Esto y lo que pudiera soñar despierto, abriendo los ojos a la noche retinta. Hasta me asombraba haber demorado tanto tiempo para descubrirlo. Pero ahora siento que mi vida no es más que el paso de fracciones de tiempo, una y otra, como el ruido de un reloj, el agua que corre, moneda que se cuenta. Estoy tirado y el tiempo pasa frente a la cara peluda de Lázaro, sobre el patio de ladrillos, las gordas mujeres  que lavan la pileta, los malevos que fuman con el pucho en los labios. Yo estoy tirado y el tiempo se arrastra, indiferente, a mi derecha y a mi izquierda.
(...)

Era una mujer chica, con unos dedos alargados en las puntas, y lo decía sin indignarse, sin levantar la voz, en el mismo tono mimoso con que saludaba alabrir la puerta. No puedo acordarme de la cara; veo nada más que el hombro irritado por las barbas que se le habían estado frotando, siempre en ese hombro,nunca en el derecho, la piel colorada y la mano de dedos finos señalándola.
Después me puse a mirar por la ventana, distraído, buscando descubrir cómo era la cara de la prostituta.

Las gentes del patio me resultaron más repugnantes que nunca. Estaban, como siempre, la mujer gorda lavando en la pileta, rezongando sobre la vida y el almacenero, mientras el hombre tomaba mate agachado, con el pañuelo blanco y amarillo colgándole frente al pecho.
El chico andaba en cuatro patas, con las manos y el hocico embarrados. No tenía más que una camisa remangada y, mirándole el trasero, me dio por pensar en cómo había gente, toda en realidad, capaz de sentir ternura por eso.Seguí caminando, con pasos cortos, para que las zapatillas golpearan muchas
veces en cada paseo. Debe haber sido entonces que recordé que mañana cumplo cuarenta años. Nunca me hubiera podido imaginar así los cuarenta años, solo y entre la mugre, encerrado en la pieza. Pero esto no me dejó melancólico.
Nada más que una sensación de curiosidad por la vida y un poco de admiración por su habilidad para desconcertar siempre. Ni siquiera tengo tabaco.
No tengo tabaco, no tengo tabaco. Esto que escribo son mis memorias.
Porque un hombre debe escribir la historia de su vida al llegar a los cuarenta años, sobre todo si le sucedieron cosas interesantes. Lo leí no sé dónde.
Encontré un lápiz y un montón de proclamas abajo de la cama de Lázaro, y ahora se me importa poco de todo, de la mugre y el calor y los infelices del patio.
Es cierto que no sé escribir, pero escribo de mí mismo.
Ahora se siente menos calor y puede ser que de noche refresque. Lo difícil es encontrar el punto de partida. Estoy resuelto a no poner nada de la Infancia.
Como niño era un imbécil: sólo me acuerdo de mí años después, en la estancia o en el tiempo de la Universidad. Podría hablar de Gregorio, el ruso
que apareció muerto en el arroyo, de María Rita y el verano en Colonia. Hay miles de cosas y podría llenar libros(...)

Fuente: Libro personal El pozo
Juan Carlos Onetti
(Montevideo, 1909 - Madrid, 1994)

Síntesis de la novela: "El pozo

Eladio Linacero escribe sus memorias durante una noche. En ellas, cuenta que vive en una pieza de pensión, que comparte con Lázaro, un obrero militante del Partido Comunista. Está divorciado, y sus relaciones con las mujeres se limitan a encuentros ocasionales. Ha sido periodista.
En un relato fragmentario, recuerda a algunas personas y evoca fantasías a las que llama" aventuras". Asegura que son muchas, pero sólo cuenta una: la de la cabaña de troncos, con variantes. Lo que se mantiene sin cambios en estas aventuras es que él es el protagonista y que se llevan a cabo en lugares exóticos.
Está solo, se lleva mal con Lázaro, a quien desprecia, y se siente incomprendido incluso por Cardes, un poeta a quien admira y con el que intenta compartir, sin éxito, sus fantasías.
Poco antes del amanecer, cada vez más solitario y cansado, deja de escribir.

Para leer más sobre la trama argumental de la novela ,sobre el escritor uruguayo,su vida y obra pueden ir a su sitio oficial donde hallarán un caudaloso material.

Fuentes:
Sitio oficial Juan Carlos Onetti: onetti.net/ .onetti.net/es/descripciones
Sitio oficial de la artista Beryl Cook :berylcook.org/
Nota sobre Beryl Cook en diario El País: Nota sobre beryl Cook enEl pais.com/


Archivo de la periodista chimentera refiriéndose
 de modo muy agresivo a otra :Laura Ubfal

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Cafés y letras



Veo en mi diario recorrido cientos de imágenes de librerías ,escritores y autores legendarios fumando habanos,cigarros o pipas,escritoras tomando café, las clásicas fotografías de  Bukowski bebiendo litros de cerveza y wisky, a Cortázar tomando mate y, decidí hoy  que bucearía un poco en los cafés literarios, algunas referencias literarias de bares y cafés en la literatura más alguna curiosidad que encontrara.
He aquí el resultado de ese breve paseo que me recordó algunas conocidas y otras no tanto historias de bares y cafés. El tema es muy cautivante para los amantes de los libros y las letras así que pronto lo  retomaré, mientras les dejo estas misceláneas.






― Así que me andan buscando.
― ¿ Y qué querías ? En el Avón, el Garibaldi y tutta la murra.
Larsen se quitó el sobretodo y se sentó, colocando los pies sobre la mesa. Volvió a abrir el diario. “ El bloqueo de Tientsin ”. “ La alianza tripartita ”. “ Molotov sucederá a Litvinoff ”. 

Juan Carlos Onetti , En Tierra de nadie ,pág.87



Bar Brasilero en Montevideo Uruguay

(..)
El espacio cerrado se configura así como un marco central en la biografía de Juan Carlos Onetti y simultáneamente constituye el lugar axial de su literatura: habitaciones, cafés, bares, prostíbulos y oficinas se intercambian en su vida y en sus novelas y cuentos como si de un mismo relato se tratara. Y en este paisaje de lugares entre cuatro paredes emergen figuras que rompen su enclaustramiento a través de la imaginación, acto fundador de algunas de sus obras más importantes. El niño Onetti que soñaba a partir de los libros que leía escondido en el armario o en la sala umbría de la biblioteca del Pedagógico se prolonga en Eladio Linacero, que en El pozo, relato que surge, no hay que olvidarlo, en una tarde en que Onetti se encuentra sin tabaco y sin poder salir a la calle a comprarlo— rompe su encierro solitario a base de sueños, recuerdos y ficciones. (..)


De Biografía
Juan Carlos Onetti encerrado con un solo juguete: un libro
Por Eduardo Becerra Grande
Fuente: ver aquí

"En  Tierra de nadie el tema de la nacionalidad circula por el texto : es un tópico de la época y del espacio de la escritura. La idiosincrasia del argentino, la nostalgia del inmigrante europeo, las comparaciones entre unos y otros constituyen temas de conversación cada vez que se representa una reunión del grupo central : intelectuales, artistas y gente de clase media. Un tema de conversación masculina, en escenas donde las mujeres callan y perciben afectivamente hombres y situaciones. En el fragmento XXVII, ambientado en un café, se discute sobre la argentinidad ; allí los personajes reiteran una serie de lugares comunes sobre la idiosincrasia del argentino. Se repite con especial monotonía y escepticismo el esquema de comparación entre lo argentino y lo europeo : (...)"


Onetti : Voces y figuras de la inmigración
Rocío Antúnez Olivera
Fuente:aquí





Simone de Beauvoir ,Jean Paul Sartre y el Café de Flore





Café de Flore Paris

"Simone de Beauvoir, la mujer de letras más renombrada de Francia, publica 600 páginas sobre la vejez. Este libro no es un ensayo sino una summa theológica, el compendio de todo lo que puede decirse acerca de la vejez. La escritora, que tiene un poco más de sesenta años, empezó a preocuparse por su vejez antes de cumplir los cincuenta. Ya en su libro La fuerza de las cosas, el tercero de su trilogía Memorias, Simone de Beauvoir escribía: envejecer es definirse y reducirse. Me debatí contra las etiquetas pero no pude impedir que los años me aprisionaran. Habla de sí misma con odio. Un día despertó diciendo: ¡Tengo cuarenta años!, y a partir de ese día no salió de su estupor. ¡En el fondo del espejo me acecha la vejez y es fatal! Y la atrapó. Simone de Beauvoir comprendió a la Castiglione, que rompió todos los espejos y empezó a detestar su imagen, las bolsas debajo de los ojos y este aire de tristeza que las arrugas le dan a la boca haciéndola caer. Esto me hace pensar que en realidad Simone de Beauvoir nunca supo lo que era el buen holgar. Incluso sus vacaciones, con esas exhaustivas y por momentos penosas caminatas por el campo, parecen pruebas para vencerse a sí misma. La vi por primera vez en el Rosebud. Antes frecuentaba el Flore, luego Les Deux Magots. Simone de Beauvoir no se deja ir. Alerta, nada se le escapa. Habla mucho. Y cuando no habla su rostro se tensa, inquieto, cansado, marchito; es también el de un pájaro de presa, ávido, lúcido hasta el dolor mismo.(...)




Simone de Beauvoir por Brassaï. Paris, Café de Flore, 1945.


En Simone de Beauvoir y el terror a la vejez
Elena Poniatowska


Jean-Paul Sartre 



"Jean-Paul Sartre écrit : " Nous nous y installâmes complètement : de neuf heures du matin à midi, nous y travaillions, nous allions déjeuner, à deux heures nous y revenions et nous causions alors avec des amis que nous rencontrions jusqu’à huit heures. Après dîner, nous recevions les gens à qui nous avions donné rendez-vous. Cela peut vous sembler bizarre, mais nous étions au Flore chez nous ".
Autre détail d’importance, sous l’occupation, on ne rencontrait pas d’allemands au Flore. Sartre invente la philosophie  » existentialiste « . Il affirme :  » les chemins du Flore ont été quatre ans pour moi Les Chemins de la liberté… "


Jean-Paul Sartre escribió: "Estamos completamente instalados allí: desde las nueve de la mañana hasta el mediodía, trabajábamos, nos íbamos a almorzar, a las dos horas regresábamos  y luego charlábamos con los amigos con quienes nos reencontrábamos, durante ocho horas . Después de la cena, recibíamos a la gente  con  la que teníamos una cita. Puede parecer extraño, pero en el Flore estábamos como en casa ". 


Fuente: aquí

Dedicatoria de Jean Paul Sartre  Mme.Boubal

Café de Flore en París 1900



Picasso con amigos en el Flore Foto: Brassaï



Paul Verlaine

             Paul Verlaine en un Café de París mayo de 1892. Fotografía de Paul Marsan Dornac.


(...)
Cerca de diez volúmenes incomparables, únicos, escribió el viejo poeta maldito en los cafés, en las tabernas, acaso en sus largas temporadas de hospital, al que el pobre Lelian llamaba su palacio de invierno. La capa de mendigo de Verlaine es hoy la bandera de la Francia espiritual. Está ungida por la gloria. Es una cumbre dorada por la inmortalidad.

 Estas glorias póstumas suelen ser un sarcasmo. Sirven para enriquecer al editor; más amargo viceversa, cuanto que el poeta ha pasado una vida desastrosa. Es la eterna tragicomedia desgarrante.

"Verlaine tenía una sed fatal que no se saciaba nunca... ¿Fué por eso un originalísimo y alto poeta? Pedro Luis de Gálvez cree que sí, y quizá tenga razón este admirable ingenio, este excelso poeta, odiado, desdeñado, absurdo, fantástico, que rueda por las calles, borracho y triste, al asalto de unas pocas monedas de cobre roído, en este miserable país de la calderilla. Pedro Luis lleva una fatalidad misteriosa sobre su cabeza.(...)
Tú también oías voces milagrosas en tu corazón cuando cincelabas tus versos con la pluma menguada y con el tinterillo ruin del café bohemio. ¡Oh, pobre, maldito y solitario! A tu lado pasaba el triunfo de la ciudad sirena, de Lutecia, la loca, sin una sonrisa de cariño para el divino poeta, que, con un humorismo que hiela los huesos, llamaba al hospital su palacio de invierno, del tremendo invierno parisiense.(..)

 ¡Copa de verde y ponzoñoso licor, donde la sirena del genio supo cantar para Verlaine! ¡Acaso en el fondo del vaso esté el dulce talismán que encanta la vida! Embriagaos de amor, de virtud o de vino. Cuidad de estar siempre ebrios, dijo el trágico Baudelaire al sentir el enorme vacío de su existencia, que fué gloriosa... más tarde, cuando una vida negra y una muerte de perro le arrojaron a la eternidad como un guiñapo muy glorioso, pero muy maltrecho y muy dolorido.(...)"

Emilio Carrere Moreno en La copa de Verlaine

La copa de Verlaine es una novela que se compone de 25 relatos, 25 pequeñas historias que relatan y ensalzan  al mismo tiempo, la vida perturbada de los personajes a quien  Emilio Carrere admiraba.Es una obra dedicada a la bohemia y a los maditos poetas .La primera de las historias toma el nombre de la obra, La copa de Verlaine, ahí el autor cuenta la historia de  Pablo Verlaine.



La obra completa puede leerse en :Proyecto Gutenberg 



Julio Cortazár

 Calle Des Lombards París-Rue des Lombards París


Café Le Lombard París
(...)
¿Qué venía yo a hacer al Pont des Arts? Me parece que ese jueves de diciembre tenía pensado cruzar a la villa derecha y beber vino en el cafecito de la rue des Lombards donde madame Leonie me mira la palma de la mano y me anuncia viajes y sorpresas. Nunca te llevé a que madame Leonie te mirara la palma de la mano, a lo mejor tuve miedo de que leyera en tu mano alguna verdad sobre mí, porque fuiste siempre un espejo terrible, una espantosa máquina de repeticiones, y lo que llamamos amarnos fue quizá que yo estaba de pie delante de vos, con una flor amarilla en la mano, y vos sostenías dos velas verdes y el tiempo soplaba contra nuestras caras una lenta lluvia de renuncias y despedidas y tickets de metro. De manera que nunca te llevé a que madame Leonie, Maga; y sí, porque me lo dijiste, que a vos no te gustaba que yo te viese entrar en la pequeña librería de la rue de Verneuil, donde un anciano agobiado haca miles de fichas y sabe todo lo que puede saberse sobre historiografía. Ibas allá a jugar con un gato, y el viejo te dejaba entrar y no te hacía preguntas, contento de que a veces le alcanzaras algún libro de los estantes más altos. Y te calentabas en su estufa de gran caño negro y no te gustaba que yo supiera que ibas a ponerte al lado de esa estufa. Pero todo esto había que decirlo en su momento, solo que era difícil precisar el momento de una cosa, y aun ahora, acodado en el puente, viendo pasar una pinaza color borra vino, hermosísima como una gran cucaracha reluciente de limpieza, con una mujer de delantal blanco que colgaba ropa en un alambre de la proa, mirando sus ventanillas pintadas de verde con cortinas Hansel y Gretel, aun ahora, Maga, me preguntaba si este rodeo tenía sentido, ya que para llegar a la rue des Lombards me hubiera convenido más cruzar el Pont Saint-Michel y el Pont au Change. Pero si hubieras estado ahí esa noche, como tantas otras veces, yo habría sabido que el rodeo tenía un sentido, y ahora en cambio envilecía mi fracaso llamándolo rodeo. Era cuestión, después de subirme el cuello de la canadiense, de seguir por los muelles hasta entrar en esa zona de grandes tiendas que se acaba en el Chatelet, pasar bajo la sombra violeta de la Tour Saint-Jacques y subir por mi calle pensando en que no te había encontrado y en madame Leonie.(...)

Rayuela Cap.1 Julio Cortázar


El Café Tortoni Buenos Aires Argentina


El Tortoni es el paradigma del café porteño, pero poco se sabe de sus orígenes. Apenas un inmigrante francés de apellido Touan decidió inaugurarlo a fines de 1858, el nombre lo tomó prestado del de un establecimiento del Boulevard des Italiens, en el que se reunía la elite de la cultura parisina del siglo XIX.

"En el café" por Edouard Manet

A fines del siglo, el bar fue adquirido por otro francés: don Celestino Curutchet, a quien el poeta Allende Iragorri describiera como ...el típico viejito sabio francés.... Menudo de cuerpo y fuerte de espíritu, estilaba la clásica perilla alargada, ojos vivísimos y usaba un casquete árabe de seda negra, casi un personaje de historieta que agregaba otro acento peculiar a la fisonomía el lugar. 


El local era frecuentado por un grupo de pintores, escritores, periodistas y músicos que formaban la Agrupación de Gente de Artes y Letras, liderada por Benito Quinquela Martin. En mayo de 1926 forman La Peña, y le piden a Don Celestino Curutchet, que les deje usar la bodega del subsuelo. El dueño acepta encantado, porque según sus palabras ... los artistas gastan poco, pero le dan lustre y fama al café....

En este café parece que el tiempo se hubiera detenido como en un daguerrotipo, cuando en él la gente juega al billar, a las cartas, o simplemente toman un café entre amigos, el local es cada vez más una parte indispensable de la historia porteña.



 "Quienes tuvimos la suerte y la curiosidad espiritual de compartir momentos mañaneros y de fin de tarde, recordamos el dialogo entre Borges y Centeya sobre el habla popular, mientras Julio Decaro, Carlos Mastronardi, con su Luz de Provincia, escuchaban los recuerdos de José Luís Lanuza. Carlos Cañas dibujaba el placer de una mesa compartida."

Cita en la web del Café Tortoni

Mastronardi, Lanuza,Borges,y Mosquera Montaña en el Café Tortoni Buenos Aires Argentina

En una entrevista a la escritora entrerriana Elsa Serur de Gualeguay,a propósito de su obra       "Diálogos con Carlos Mastronardi",editado por la Universidad Nacional del Litoral le preguntan: 

"- ¿Cómo nace la idea del libro?

- La idea del libro nace porque si él nos confió sus cartas era para publicarlas y que no se perdieran sus recuerdos. Además, su única familia que era su sobrino Jorge Lecuna, me pidió que las publicara. 
Elsa Serur y su esposo Eise Osman conocieron íntimamente a Carlos Mastronardi.
"Lo conocimos en el café Tortoni, en Buenos Aires, por intermedio de un amigo. Desde mi época de estudiante admiraba a Mastronardi y Borges; y cuando tuve la suerte de conocerlo, de ser invitados por él para compartir un café en el Tortoni para mí fue muy gratificante, cuenta Elsa. Además, gracias a él conocimos a Borges. Ya no recuerdo la fecha pero nosotros éramos muy jóvenes y él ya era una persona mayor. A pesar de la diferencia de edad, nos hicimos muy amigos y nuestra amistad se fue profundizando cuando vivíamos en Holt y recibimos una extensa carta donde elogiaba los poemas de Eise, que luego prologó. Y vino a nuestra casa para leer la última prueba de galera; el libro se llama Poemas".

Por Claudio Carraud en El Diario de Gualeguay

Café Tortoni 

Alfonsina Storni

Unos de los muros del Café están dedicados a la notable poetisa, Alfonsina Storni, quien durante muchos años prestigió el sótano del café. Sus mesas, sus manteles, sus sillones permitieron el descanso y la meditación de escritores, artistas y bohemios, que solían contemplarla y escucharla.

En el café funcionó La Peña, inaugurada en 1926, que fomentó la protección de las artes y las letras hasta su desaparición, en 1943, y que era dirigida por Benito Quinquela Martín. Esta peña había nacido en el café La Cosechera (calle Perú y Avenida de Mayo), trasladándose luego a las mesas del Tortoni. 



Raúl González Tuñon
Para la inauguración de La Peña y a pedido de la concurrencia, Raúl González Tuñon y Francisco Luís Bernardez recitaron varias poesías de la que son autores.



Citado en la web del Café Tortoni


Una curiosidad borgeana

El café Borges no está precisamente en Argentina sino en Italia en Milán , sus frase de promoción es:"El Café Borges es una ocasión especial para tomar una copa, un cóctel o un té de las cinco. Las paredes del Café Borges tienen  obras de arte de artistas italianos e internacionales. Los muebles, telas y muebles antiguos dan un ambiente cálido y refinado.

Entre los artistas, los poetas, los escritores que han asistido  al Café Borges en las conferencias internacionales en Villa San Carlo Borromeo figuran Jorge Luis Borges, Eugène Ionesco, Akhmadulina Bella y muchos más."


Otra Librería Café 

Clásica y Moderna 

Librería Café Clásica y Moderna 



Clásica y Moderna 
Callao 892


Historia: Los orígenes de la empresa se encuentran en los principios del siglo XX, cuando Emilio Poblet, que llega al país en 1916 funda la Librería Académica Poblet Hnos. En 1938 uno de sus hijos, Francisco y su esposa abren en Callao 892 Clasica y Moderna. La librería tenía 150 m2 especializados en libros de humanidades, con lo mejor de los textos en narrativa, poesía, diccionarios y estudios literarios. 
Eran habitues del lugar Leopoldo Lugones, Alfonsina Storni, Jorge Luis Borges, Alejandra Pizarnik. 


En 1980 fallece Francisco Poblet y se hacen cargo del establecimiento sus hijos Natu y Paco. Las tertulias tienen ahora otros protagonistas, mientras la dictadura se ensaña con libros catalogados como peligrosos. Se van incorporando nuevos usos, un aula para cursos de literatura y se realizan presentaciones de libros. En 1983 se incorpora un ciclo con reportajes abiertos realizados por Mona Moncalvillo denominado Voces en Clásica y Moderna. 
Las actividades culturales son cada vez más importantes y convocan a mayor número de público, con lo cual se produce una remodelación de la librería hacia 1988. El sector de librería se especializa aún mas y se reduce, se puede incorporar así un bar - restorán que añade una propuesta gastronómica a la cual se une la lectura, espectáculos musicales y exposiciones plásticas. 
Dos años más tarde se inaugura un Departamento de Extensión Cultural en Paraguay al 1800 a fin de poder recuperar los cursos que ya no era posible de ofrecer sobre la Avenida Callao. Han tenido honda repercusión sus ciclos Críticos y Pintores, Trasnoches de Jazz, y los variados espectáculos que se ofrecen los viernes y sábados con todo tipo de expresión musical.

Fuente:Web del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires


"Se hicieron obstinadamente fuertes allí figuras de la talla de Manuel Gálvez, Alfonsina Storni, Leopoldo Lugones, Eduardo Mallea y un joven llamado Manuel Mujica Lainez."

Los Poblet fueron pioneros, en 1988, de la habilitación de un bar anexo a una librería. El único antecedente hispanohablante era la renombrada Gandhi, de México. Ricardo Plant diseñó el nuevo espacio, de 120 metros cuadrados, de los cuales 45 quedaron destinados a las estanterías, con títulos mayoritarios de novela, cuento y poesía.

Para ese año, la concurrencia ya se había renovado por completo. Ahora aparecían por Clásica y Moderna, a tomar un café, hojear novedades y mantener largas tertulias Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares, Ernesto Sabato, Alejandra Pizarnik y Ramiro de Casasbellas (que no tenía que caminar mucho, porque vivía arriba de la librería), a los que siguieron luego Abelardo Castillo, Liliana Hecker, Juan José Sebreli, Juan José Hernández y Alberto Girri, entre otros."

Fuente: Nota en La Nación " A 85 años del soplo creador de Clásica y Moderna",entrevista a Natu Poblet , leer completa en: aquí

Sitio Web de la librería: aquí 


Hasta otro encuentro de  cafés y letras...





Enlaces 
Café Tortoni: aquí
Café de Flore: aquí
Les Deux Magots: aquí
Librería Café Clásica y Moderna:aquí
Diario de Gualeguay: aquí

















domingo, 19 de agosto de 2012

Cartas, letters, cards...




Guardo cartas desde mi infancia, es uno de las pocos tesoros para mi que he podido reservar entre tantos papeles, carpetas, libros diarios, folletos,perdidos en mudanzas y viajes;quizás porque muchas cajas han quedado en casa de mi madre que es una buhardilla de objetos , entre los cuales se pueden hallar las cosas más insólitas...Solía en un tiempo atarlas a la usanza de antes con cintas de colores, otras simplemente las guardaba en bolsas  o sobres de papel con una inscripción que me recordara el año  de quien me las había enviado. Hubo un tiempo en que recibía postales , serían de la època de los 70 ya que las ilustraciones reflejan dibujos e imágnes acordes a esos años.Mi madre ha recolectado de nuestros abuelos ,tíos y tías, amigos, vecinos innumerables tarjetas ,postales , "souvenirs",estampas de comunión ,bautizos, cumpleaños,invitaciones de bodas,(las que me ha prometido entregar  para escanear y hacer un álbum ), mientras espero ese acto de entrega, decidí hoy iniciar esta entrada con algunas cartas litearias ,muchas de ellas ya conocidas y circuladas en este medio ,no por ello menos interesante en la grata labor de redactar esta publicación, que sea del agrado de ustedes.

Como siempre me nutro de varias fuentes que registro debajo de cada cita o al final para que puedan acceder si desean ampliar.





























Quiero iniciar esta entrada a las cartas literarias con una dedicatoria para Luisa De Rokha, escritora, la querida Luisa, nieta del inmenso escritor chileno Pablo de Rokha pues las que continuación se leerán pertenecen a la correspondencia de Winnét , la esposa del autor.

Winnét nació en Santiago de Chile el 7 de julio de 1892, con el nombre de Luisa Anabalón Sanderson, hija de Indalecio Anabalón y de Luisa Sanderson, quien era hija del políglota y gramático Domingo Sanderson, traductor de autores griegos clásicos, como Safo de Lesbos y Ovidio.Cursó su educación básica en el Liceo Nº3 de Santiago de Chile.

En 1914 decide enviarle un poemario de su autoría al poeta Pablo de Rokha, pero firmando como Juana Inés de la Cruz, pseudónimo que entonces utilizaba. El poemario se titulaba "Lo que me dijo el silencio", y pese a que el poeta lo criticase con cierta dureza, no pudo evitar enamorarse de la poetisa, por lo que retornó desde Talca a Santiago en su búsqueda. El 25 de octubre de 1916 Luisa Anabalón y Carlos Díaz Loyola, nombre real de Pablo de Rokha, se casaron. A partir de entonces, ella tomaría el pseudónimo literario de Winétt de Rokha. La familia se conformó finalmente con sus hijos Carlos (poeta conocido como Carlos de Rokha), Lukó (pintora conocida como Lukó de Rokha), Tomás, Juana Inés, José (destacado pintor), Pablo, Laura y Flor. Varios de ellos murieron prematuramente: Carmen y Tomás, muy pequeños, mientras que Carlos y Pablo, murieron ya mayores y de manera trágica.

En 1944, el Presidente Juan Antonio Ríos, nombra a su marido Embajador Cultural de Chile en América, y ambos emprenderían un extenso viaje por 19 países del continente. Luego de constantes viajes, se entera en una escala en la Argentina que Gabriel González Videla ha sido elegido Presidente de Chile, quien dicta la Ley de Defensa de la Democracia (conocida también como "Ley Maldita") y comienza un período de represión contra el Partido Comunista.

En 1949, Winétt de Rokha regresó a Chile junto con Pablo de Rokha. Llegó al país enferma de cáncer, falleciendo en 1951. En 1953 Pablo de Rokha publicaría "Fuego negro", elegía de amor dedicada a su amada esposa.


Carta a sus hijos

11 de mayo. Carta a sus hijos José y Pablo, suponemos en Argentina, durante el proceso de relegación contra Carlos de Rokha, fechada sólo con el día y el mes. Los efectos de los que habla Winétt sucedieron tras la promulgación de la llamada “Ley Maldita,” Ley de defensa permanente de la democracia, con la que el Presidente Gabriel González Videla declaró ilegal al Partido Comunista, en 1948, y comenzó la persecución de sus miembros.
(nota de la web sobre Winnét)




Transcripción


Junto con esta escribo a Mabel
Jueves 11 de mayo
Mis queridos hijos,
mas elocuente que mis palabras serán los recortes que les envio. Toda la intelec- tualidad está moviéndose en favor de los detenidos. Pero hasta aquí nada concreto cual seria la libertad. Ayer en la tarde les estaba escribiendo, no pude hacerlo pues nos movilizamos todos: Pablo, Lukó, Juanita, yo y todos los amigos: Cid, Araya, Pezoa, Casígoli, Lohenthal, Valenzuela, en las tareas menores, el Partido, diputados, senadores, ministros, jueces, etc. pero han caido en la maldita ley de Defensa de la Democracia. Han sido declarados reos por el sumariante, un beato obtuso y la Policía Política los envuelve. Yo y Pablo estábamos en Los Angeles cuando llego el telegrama anunciados. Nos vinimos en el acto, 17 horas de tren y llegamos a Alameda a las dos de la mañana. Ahí estaban esperándonos familiares y amigos. Estamos con Lukó y los niños, ¿Qué irá a suceder? Las penas pueden ser mínimas, tres años y un dia, carcel o relegacion. A Carlos podríamos salvarlo con certificados médicos pero él ni nosotros queremos hacerlo: o todos o nadie, es la consigna.
Anoche en la Federación de Estudiantes hubo una concentracion gigante. Hablaron Mirella Lafuente, presidente de la Alianza de Intelectuales, Mariano Reyes presidente del Sindicato, el Presidente de la Federación de Estudiantes, el Presidente del Comité pro- paz y por último Pablo haciendo un relato expositivo de los hechos. Llegaron a la mesa directiva adhesiones de: Cruz Coke, Contreras Labarca, Carlos Vicuña Fuentes, varios Senadores. Cárlos Vicuña Fuentes es el abogado defensor junto con Inzunza (comunista) y otros abogados. Cárlos Vicuña presentó recurso de amparo a la Corte y le envió a Cárlos Anabalon copia del proceso, Esther Matte ha hecho mucho, en este momento anda con Lukó en Investigaciones para pedir los prontuarios de todos.
Hemos gastado más de 10 mil pesos. Los primeros dias los reos durmieron en el suelo, la comida: pollos, paltas, frutas, queso y demás, se lo comian los inmundos pacos. Ahora están en el Anexo donde tienen cama y comida que le enviamos nosotros, la madre de Julio y amigos. El aspecto del anexo es tenebroso como la carcel pero se rozan con criminales como los Jerez, estafadores y tuti cuanti. Hay una venganza sorda contra los intelectuales comunistas (citan a Neruda que acható el viaje presidencial y demas) Hoy se presentarán los informes médicos del San Vicente referente a la úlcera de Cárlos para que pueda seguir dentro su régimen alimenticio.
¿Que más puedo decirle que Uds. no lo comprendan? La vida nos oprime con dureza. Menos mal que Uds, los hombres, Pepe y Pablo, están allá, sean prudentes en todo momento.
Les enviaré mañana o pasado un Manifiesto con 100 firmas apoyando el Premio Nacional para Pablo. Yo creo que con el proceso eso se fué al Diablo pero seguiremos luchando.
Los abraza
Winétt



27 de febrero de 1950.
Otra vez carta a sus hijos Pablo y José en Argentina. Grave enfermedad de Carlos de Rokha y suya propia, a un año de su muerte. Distribución de Arenga sobre el arte. 27 de febrero de 1950.
27-II-950









Transcripción

Queridos hijos,
fuertes rachas contrarias nos azotan. El verano de Viña se rompió antes de tiempo. Hube de regresar ese horrísono calor de Santiago. Cárlos gravemente enfermo en el Pensionado del Hospital San Vicente (pieza 42). Le apareció un bulbo ulcerado al duodeno con derrame interno de sangre lo que le produjo una anemia tremenda. El Sábado se le hizo transfusion de sangre, hoy Lúnes 27, se le hará otra. El dador fué Cassígoli elegido por su robusta apariencia. Debe permanecer tres meses en tratamiento estricto antes de operarse. La debilidad no permite hacer nada antes.
Sé que esto de Carlos les atañe profundamente a Uds. pues aun despues de operado no podrá hacer trabajos que le desgasten físicamente como seria la venta de cuadros. Para nosotros ha sido catastrófico: primero por tratarse de un hijo y segundo porque esto se produce en el momento mismo en que aparece "Arenga sobre el Arte," libro que pensaba vender en provincias con un mínimum de cinco libros diarios que le representarian a él y a nosotros quinientos pesos diarios por cabeza.
El libro se ha distribuido en librerías sin mayor inconveniente. Díganme si han llegado los ejemplares que les envié.
Bueno, aparte y por último yo he estado bastante grave: una amigdalitis que ha sido necesaria atacarla con miles y miles de unidades de penicilina. Fué algo parecido a la alergia del Invierno, digo fué porque en este momento con una fuerte dosis de insulina puedo tragar y respirar con algun alivio. Ni siquiera he podido ir al hospital a ver a Cárlos.
Los Tagle de Rokha habitan aun en el Departamento, pero buscan casa con ahinco, pues Cárlos deberá ocupar la pieza que era de Uds. una vez que lo indiquen los médicos para esperar, en cama, la operación de Mayo.
Yo querría que me adelantaran los planes que tienen, cómo sigue el embarazo y qué han resuelto con la mala noticia que les doy. Cárlos está pololeando con Maria Esther Freire. Va todos los dias al Pensionado llevándole libros y frutas que él no puede comer.
¿Hay noticias de Laurita, Pablo, y cónyugues?
Espero que las nuevas de Uds. serán mas optimistas y llenas del mejor humor del mundo.
Aparte les envio un cartel que esta en todas las librerias. Los abraza cariñosamente
Winétt

Debo decir que hace tiempo vengo leyendo sobre Pablo De Rokha , sobre Winnét , y siento una emoción tan profunda al elaborar esta breve y sencilla referencia a las cartas literarias particularmente, ésta de Winnèt de Rokha .Sólo atino a pensar que continuaré en mis investigaciones, mis lecturas,sobre estos enormes escritores que ha dado el pueblo de Chile.Creo oportuno citar aquí unas palabras  de Teófilo Cid ,en la página de la escritora Winnét que reflejan la sensación que me queda en el alma después de haber leído y trabajado sobre esto. 


"En aquel entonces tú eras endeble y apasionada como la flor de las éplogas..." En esos términos de humano acercamiento define Pablo de Rokha la juventud de Winétt. Muchas veces me he sorprendido repitiéndolos, porque encierran a mi modo de ver, el contorno emblemático del bello carácter de esta poetisa, tan hija de la luz como una égloga, tan endeble y apasionada como las flores de Sarón. Ella creó un lenguaje, alto y sencillo, haciendo intervenir en su estructura el alado mecanismo de su corazón femenino, de su aristocrática gentileza, volcando generosa mezcla de sangre española y sajona. Para comprender a Luisa Anabalón Sánderson, hay que imaginarla, como una diosa tutelar en la vigilancia de su hogar, junto a sus hijos y al varón dramático que le deparó el destino. Fina y endeble como era, no pudo, sin embargo, desviarla, aquella compañía, del sendero de gracia incorporal que le trazaban las palabras que ella amaba. Tenía la fuerza de las madres antiguas, y, como las madres antiguas, su voz tenía el encanto inmemorial de las viejas profecías. Recordarla, es para mí un motivo de puro goce interior. Por eso, me niego a creerla sumergida, para siempre, en la tierra y prefiero creer que, como Eurídice, su estada en el seno mineral será muy breve y que, al regreso a la tierra de otras primaveras, su voz continuará cantando la perenne poesía."











 





Carta de Roberto Arlt a Ivonne (1937)

Queridísima amiga, auténtica y querida amiga.  Por fín solo, para poder charlar con usted. Pensaba en usted, aunque éste no es el término que debo emplear; en realidad seguía en su compañía. Me he apresurado a meterme en la cama y desde la cama le escribo, con un codo sobre la almohada, la cara sobre la mano y un bulto de carillas. ¿Cómo podríamos llamar a esto que ocurre entre nosotros? ¿Felicidad o predestinación? Ocurre que estamos juntos y nos comunicamos nuestras experiencias con una jovialidad natural de criaturas que han vivido juntas años y años.  Ningún embarazo frente a nada. Ningún temor de lo que el otro puede pensar de uno. Las cosas tienen sus nombres y por sus nombres las llamamos, y no se da caso semejante de que la coincidencia de las situaciones haya provocado la coincidencia de caracteres. No me canso de pensar en mi buena suerte. Soy realmente un hombre afortunado. Afortunado por haber encontrado a mi igual.




En Raúl Larra, "Roberto Arlt, el torturado", Editorial Futuro, Buenos Aires, 1986 



Carta de Franz Kafka a Milena
Entre 1922 y 1923

Por favor, escriba la dirección con un poco más de claridad, una vez que la carta está dentro del sobre pasa a ser casi propiedad mía y usted debería ser más cuidadosa con la propiedad ajena, debería tratarla con más sentido de la responsabilidad.  Tak. Por otra parte, tengo la impresión - aunque no puedo llegar a precisarla - de que una de mis cartas se ha perdido. ¿La típica ansiedad de los judíos?  ¡Cuando lo que debería temer es que las cartas lleguen a destino!

De Franz Kafka, "Cartas a Milena", Editorial Losada, Buenos Aires, 1981 



"Esta noche maté. Alguien, un pariente, durante un diálogo que no recuerdo, que sin embargo significaba que éste o aquel eran incapaces de algo —un pariente, entonces, terminaba diciendo irónicamente: "Entonces Milena quizá"—. Como respuesta lo despedazaba no sé cómo, luego volvía a casa exaltado, mi madre corría detrás mío y también en el pasillo tenía lugar una conversación parecida; al fin, rojo de rabia, gritaba: "Si alguien nombra a Milena con malas intenciones, por ejemplo el padre (mi padre), lo mato a él también o me mato". Luego me desperté, pero no había sido ni un dormir ni un despertar verdaderos".

Milena Jessenská (1896-1944), un amor epistolar de Kafka


Milena Jessenská 


Las cartas de personajes literarios 


Carta de Aura en Juan Carlos Onetti, "Cuando ya no importe", Alfaguara, Madrid, 1993

Querido:
Como en carta de suicida escribo que ignoro si ésta llegará a tus manos antes de que me canse de cumplir con tu montaña de pedidos llorones y abandone. 
Tom, de paso para USA quiso saludar París. Es un caballero y tiene un buen gusto que prepara nostalgias sin remedio. Fue una noche. Pero nada de lo que imaginás. Tom, amigo de causas perdidas, me informó que, por órdenes superiores, te había abandonado, ahí que te pudras, acompañado por una mulata hedionda y una nena rubia a la que estarás viendo crecer hasta un momento mejor. Te conozco bien por lo menos en ese terreno.
(...) Divagar es incoherente como una droga, una confesión que no se da jamás entera pero alivia. Me dijo el mercader que los discos estaban acondicionados de tal manera que podían llegar a la China sin rayarse. La selección de libros la hicieron nuestros amigos, creo que ellos saben, y espero que te hagan feliz.
Ahora sí estoy aburrida. Sólo me queda paciencia para recordar aquella caminata por la Rue Florence, hacia mi casa, que tú interrumpiste justo en la mitad por un dolor de anciano. Todavía me resulta incomprensible. Pero, sobre todo esto, ni una palabra.
Tuya en lo que se puede,
Aura

Juan Carlos Onetti, "Cuando ya no importe", Alfaguara, Madrid, 1993


Un interesantísimo y valioso análisis acerca de las identidades de las dos mujeres en la trama de esta novela de Onetti se puede leer en : aquí


"No sabremos que la mujer del narrador se llama Aura hasta bastante entrada la trama, al leer la carta que envía desde Francia (p.84). Esta demora del bautismo afecta en diverso grado a casi todos los personajes. El narrador mismo no cita jamás su verdadero nombre, sino que adopta el que le otorga Paley, quien también usa un alias: “aunque no sean mi nombre ni título”, dice el profesor, y “También tengo otro nombre y profesión  para usted” (p.21). Y hay que esperar hasta la página 49 para saber que ese nombre postizo que le han dado es “Carr”. En cuanto al nombre de pila, primero Eufrasia lo llama con un raro “don Chon” (p.60) que sólo queda iluminado como posible versión del inglés “John” cuando hacia el final Elvira lo llama “Juan” (p.180). Por otro lado, las únicas dos cartas que recibe, de Aura y de Elvira respectivamente, comienzan con un anónimo “Querido:” (pp.83 y 201)."


Hasta un próximo encuentro con más cartas de escritores y personajes....











Fuentes:
winett.uchile.cl Agradezco infinitamente a Cultura de Rokha por haberme enviado este enlace en un gesto hermoso,un gran saludo para ellos y para mi querida Luisa De Rokha (nieta de Winnét,esposa de Pablo de Rokha)